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aviso ITS › Hepatitis A, B y C

Hepatitis A, B y C: contagio sexual, síntomas, vacunas y tratamiento

Las hepatitis A, B y C son infecciones del hígado causadas por virus distintos. Las tres pueden transmitirse en las relaciones sexuales, aunque de forma muy diferente. La A y la B tienen vacuna y la C se cura con tratamiento.

Diferencias entre las hepatitis A, B y C

- Hepatitis A: se transmite por vía fecal-oral, con alimentos o agua contaminados y en prácticas sexuales con contacto oral-anal. No se cronifica y el organismo la elimina por sí mismo. Tiene vacuna.
- Hepatitis B: se transmite por la sangre, el semen y los fluidos vaginales, por lo que la vía sexual es una de las principales. La mayoría de los adultos se curan solos, pero menos del 5% desarrollan una infección crónica que puede dañar el hígado. Tiene vacuna.
- Hepatitis C: se transmite sobre todo por la sangre, por ejemplo al compartir jeringuillas. Por vía sexual es menos frecuente y se asocia a prácticas con sangrado, como el fisting, o al consumo de drogas en el sexo (chemsex). Unas 7 de cada 10 personas infectadas desarrollan una infección crónica. No tiene vacuna, pero se cura.

Síntomas de la hepatitis

Muchas personas no tienen síntomas, sobre todo con la hepatitis C. Si aparecen, pueden incluir cansancio, falta de apetito, náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre, orina oscura, heces claras e ictericia (color amarillento de la piel y los ojos). La hepatitis crónica puede pasar años sin síntomas mientras daña el hígado y, sin tratamiento, causar cirrosis o cáncer de hígado.

Diagnóstico

Las hepatitis se diagnostican con un análisis de sangre que detecta el virus o los anticuerpos y permite saber si la infección es reciente o crónica, o si la vacuna te protege. Si te diagnostican una ITS o tienes prácticas de riesgo, pide que te analicen también las hepatitis.

Tratamiento de las hepatitis

- Hepatitis A: no tiene tratamiento específico; se recomienda reposo, hidratación y evitar el alcohol mientras el hígado se recupera.
- Hepatitis B: la aguda no suele necesitar tratamiento; la crónica se controla con antivirales que reducen el riesgo de cirrosis y de cáncer de hígado, aunque rara vez la curan.
- Hepatitis C: se cura en más del 95% de los casos con antivirales orales, en tratamientos de 8 a 12 semanas financiados por el sistema público.

Cómo decirle a tu pareja que tienes hepatitis

Contárselo es especialmente importante con la hepatitis B, porque tu pareja puede protegerse con la vacuna. Algunas pautas:
- Explica qué tipo de hepatitis tienes, porque el riesgo y lo que hay que hacer cambian mucho.
- Pídele que se haga un análisis y, si no está vacunada frente a la A o la B, que se vacune.
- Sin culpas: las hepatitis crónicas pueden pasar años sin síntomas.

Si no puedes o no quieres hacerlo personalmente, tienes dos alternativas: pedir ayuda en tu centro sanitario, donde en algunos casos el personal se encarga de avisar a los contactos, o enviar un aviso anónimo por SMS o email con aviso ITS, sin que aparezca tu nombre ni tu número.

¿A quién tienes que avisar?

- Hepatitis B: a tus parejas sexuales, a las personas con las que convives y a quienes hayan compartido contigo material de inyección, para que se analicen y se vacunen.
- Hepatitis A: a tus parejas sexuales y convivientes de las últimas semanas, que pueden vacunarse para evitar la infección si lo hacen pronto.
- Hepatitis C: a las personas con las que hayas compartido material de inyección o tenido prácticas sexuales con riesgo de sangrado.
Tu equipo sanitario te ayudará a valorar el periodo en cada caso.

Si te han avisado de que puedes tener hepatitis

Acude a tu centro de salud y explica que una pareja tiene hepatitis. Te harán un análisis y, si no tienes la vacuna, pueden ponértela: tras un contacto de riesgo con hepatitis A o B, la vacuna (y en algunos casos la inmunoglobulina) es más eficaz cuanto antes se administre, preferiblemente en los primeros días. Mientras tanto, usa preservativo.

Prevención y vacunas

La vacuna de la hepatitis B forma parte del calendario infantil en muchos territorios y se recomienda a los adultos con riesgo. La de la hepatitis A se recomienda, entre otros, a los hombres que tienen sexo con hombres y a algunos viajeros. Usa preservativo, evita el contacto oral-anal sin barrera, no compartas jeringuillas, cuchillas ni cepillos de dientes, y usa guantes y abundante lubricante en las prácticas que puedan producir sangrado.

Preguntas frecuentes sobre las hepatitis

  • ¿Puedo tener relaciones sexuales si tengo hepatitis B?

    Sí, con preservativo hasta que tu pareja esté vacunada y el análisis confirme que está protegida. Evita las prácticas con sangrado y no compartas objetos de higiene personal.

  • ¿Me puedo volver a infectar de hepatitis C después de curarme?

    Sí. La curación no deja protección frente al virus, así que es posible volver a infectarse si se repiten las exposiciones de riesgo, como compartir material de inyección o tener prácticas sexuales con sangrado.

Otras infecciones de transmisión sexual

Sífilis · Gonorrea · Herpes genital · VIH · Ladillas · VPH y condilomas · Clamidia · Candidiasis · Tricomoniasis · Sarna · Viruela del mono (mpox)

Fuentes: Ministerio de Sanidad: hoja informativa sobre las hepatitis víricas; MedlinePlus: hepatitis A; MedlinePlus: hepatitis B; MedlinePlus: hepatitis C.
Información divulgativa actualizada en octubre de 2026. No sustituye la consulta con un profesional sanitario.
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